
Un hombre a cuatro patas debajo de una farola, de noche, buscando algo en el suelo.
Pasa un policía y se agacha a ayudarle.
Media hora los dos ahí, palpando el asfalto.
Nada.
—Oiga, ¿está usted seguro de que las perdió aquí?
—No, qué va. Las perdí en el parque.
—¿Y entonces por qué las busca aquí?
—Hombre, porque aquí hay luz.
¿Y?
Pues que llevamos años buscando clientes debajo de la farola.
La farola es LinkedIn. Es Instagram. Son los grupos de emprendedores donde estamos todos dándonos ánimos entre nosotros.
Hay luz, hay gente y encima es cómodo, porque nadie te dice que no a la cara.
Pero tus clientes no están ahí.
Están en el parque, a oscuras. Son la clínica dental de tu barrio y el taller de la esquina, que no saben que existes y que jamás van a entrar en LinkedIn a buscarte.
Así que hoy vamos al parque. Con linterna.
Sacar la lista, paso a paso
Entra en Apify y busca el Google Maps Scraper. Al registrarte con Google te dan cinco dólares de crédito, así que esto no te va a costar nada hoy.
Pones el término de búsqueda. Dentista, taller, gestoría, lo que elegiste el lunes.
Pones la ciudad.
Pones cuántos quieres. Con 50 vas sobrado para empezar.
Le das y esperas un minuto.
Te devuelve nombre, teléfono, web, puntuación y reseñas de los 50.
Exportas a CSV. Lo abres. Verás que viene sucio, con columnas de basura a la izquierda: las seleccionas y las borras. Treinta segundos.
Y ahora la parte buena
Ese CSV se lo pasas a Claude y le pides que entre en la web de cada uno y te marque cuáles no tienen WhatsApp integrado.
Los que no lo tienen son los que tienen el problema.
Te devuelve una tabla con el negocio, si usa WhatsApp o no, cómo agendan hoy, la evidencia y la fuente. Y encima te escribe el mensaje personalizado para cada uno.
Con eso tienes lista de aquí a un mes.
Diez mensajes al día. Todos los días. Treinta días.
No cincuenta el lunes y cero el resto de la semana.
Diez. Al día.
Un abrazo,
Agustín
PD. Oscar cerró su primer proyecto con una distribuidora de bebidas. Ni startup, ni tecnológica, ni nada que brille. Bebidas.
Tres mil quinientos dólares. En el parque, no debajo de la farola.
Skool es por aquí

Agustín Medina

